Wednesday, August 14, 2013

Reciclaje Interrumpido

Esta entrada fue escrita originalmente por mi buen amigo Joel Valenzuela dentro de su blog The Desert Lynx hace unos meses. Desde entonces ha sido re-publicada por varias revistas y blogs Estadounidenses. Este artículo ejemplifica muy bien lo que esta sucediendo en la actualidad, por lo que decidí traducir su entrada de blog para compartirla. Aquí está. 

A veces, cuando la humanidad se encuentra frente a un problema global, ésta se une de una manera única y hermosa para lidiar con dicho problema al tiempo que beneficia a todos los presentes. Otra veces, las regulaciones del gobierno previenen que el problema sea resuelto. Esta historia habla del último caso.

La tecnología ha avanzado a pasos acelerados durante las últimas décadas, logrando con esto el que nuestros electrónicos nuevos se vuelvan obsoletos a los pocos años de ser adquiridos. El frenesí por mantenernos a la vanguardia y obtener el último aparato de moda ha producido una nueva y desafiante industria: la del reciclaje. De manera que todos los equipos electrónicos que algún día fueron considerados como nuevos y con tecnología de punta son desechados para en su lugar obtener los equipos más recientes e innovadores, todo aquel equipo desechado debe de terminar en algún lugar. La peor pesadilla de todo ambientalista son que toneladas de equipo electrónico terminen en rellenos sanitarios, contaminando al planeta cada vez más a medida que más equipo descartado llega día a día.

Ahora tomemos en cuenta al mercado. Un grupo de emprendedores que se preocupan por el ambiente han tomado en sus manos el reto de manejar todos los equipos electrónicos que están siendo descartados sin causar un desastre ecológico. Uno de estos individuos es Robin Ingenthron, quien con su compañía Good Point Recycling basada en Vermont ayuda a manejar este problema al recolectar los equipos electrónicos descartados y asegurándose que sean reparados o reciclados de manera apropiada y responsable. Ingenthron y otros emprendedores como él han encontrado la manera ideal para simultáneamente manejar este problema ecológico al mismo tiempo que crean empleos. 

Sin embargo, toda operación tiene algún detalle que la dificulta, en este caso las televisiones y monitores de tubos de rayos catódicos o CRTs como son llamados por sus siglas en inglés. Este tipo de televisiones y monitores tiene la mala combinación de no sólo utilizar tecnología obsoleta, sino que también es difícil de reciclar debido al plomo que contiene dentro del cristal con el que está hecha. Estas dificultados sólo son aumentadas gracias a la gran demanda del público en general para deshacerse de dichos equipos al contar ya con pantallas planas para reemplazarlas. Algunos recicladores intrépidos han desarrollado maneras para remover el plomo del cristal de las CRTs para que pueda ser reciclado de manera apropiada, pero son muy pocos quienes tienen los medios para llevar acabo esta práctica. 

¿Problema? No lo creo. Recicladores tales como Good Point Recycling encontraron una solución para disminuir el problema del reciclaje de las CRTs, el vender estos equipos usados a países en vías de desarrollo. A pesar de que las televisiones que utilizan CRTs han llegado al final de su utilidad, los monitores para computadoras de CRTs todavía son utilizados en áreas del mundo que están menos desarrolladas donde muchas personas ni siquiera tienen una computadora. 

Estamos hablando de equipos electrónicos usados por personas en países desarrollados quienes ya no los utilizan, siendo descartados de una manera ambientalmente responsable al tiempo que crean ganancias para los recicladores, crean empleos y ayudan a los menos afortunados en países en vías de desarrollo. ¿Suena demasiado bueno para ser verdad? No se preocupen, el gobierno está aquí para ayudar. 

Alimentados por un exceso de fotografías sensacionalistas en relación al reciclaje de electrónicos, se comienzan a crear legislaciones que prohíben la venta de CRTs, frustrando de gran manera a recicladores como Robin Ingenthron. De acuerdo a Ingenthron "Los estadounidenses reemplazan pequeños monitores de CRT y encuentran millones de compradores para ellos. Comienzan a reemplazar televisiones de CRT con pantallas mayores a 27 pulgadas y no encuentran compradores, lo cual crea un problema al descartar estos equipos." Un problema el cual era previamente manejable, debido a la habilidad de vender los pequeños monitores de CRT para disminuir la carga de los recicladores de cristal. Desafortunadamente, como lo menciona Ingenthron, "California pasa la 'Ley CRT' logrando con esta que tanto los monitores (los cuales estaban siendo comprados por el mercado) y las televisiones (las cuales el mercado no quería) pasen a ser manejados por el gobierno". 

Ahora, lo que alguna vez fue una situación que estaba bajo control gracias al mercado libre se ha convertido en una pesadilla ambiental. El exceso de cristal conteniendo plomo, el cual es demasiado actualmente para poder ser manejado responsablemente por los recicladores, termina ahora en rellenos sanitarios o es simplemente abandonado en bodegas. Todo gracias a una ley que fue creada como resultado de unas pocas fotografías tomadas fuera de contexto. 

Las leyes tienen consecuencias y las malas leyes tienen malas consecuencias. El mercado libre encontró una manera de deshacerse de los monitores y televisiones CRT, de manera segura y rentable, hasta que el gobierno se involucró. ¿El resultado? Las regulaciones ambientales que pretendían mantener todo el cristal de las CRTs fuera de los rellenos sanitarios han logrado completamente lo opuesto y creado un mayor problema al mismo tiempo. 

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